La noción de salsa tiene dos grandes usos: por un lado, se trata de la mezcla formada por varias sustancias comestibles que se utiliza para condimentar o aderezar las comidas. Por otro, es un género musical bailable, con influencia afrocubana, que es ejecutado por instrumentos tradicionales del Caribe.
El éxito comercial de este género tuvo lugar en los años 70, cuando comenzó a comercializarse y hacerse presente sobre todo en espacios para aficionados al baile; desde entonces e incluso al día de hoy, es uno de los estilos de baile más populares en todo América y que ha llegado incluso a atravesar el océano y hacerse presente en muchos puntos diversos del globo.
De todas formas es importante señalar que muchas veces se habla de salsa como de un determinado estilo musical, sin embargo el término hace referencia a un variado conjunto de ritmos y estilos que comparten origen y cuya finalidad es alegrar el ambiente. La propia Celia Cruz, cantante cubana de este género, expresó en una ocasión que se trataba de la música cubana con otro nombre y que dentro se incluían estilos como el mambo, el chachachá, la rumba, el son; esto explica por qué la salsa cuenta con una variada y heterogénea cualidad rítmica.
De todas formas, antes de que esto ocurriera, este género fue construyéndose lentamente, tomando cosas de las diversas músicas que le formaron, como los boleros, las habaneras y, en los últimos años, los ritmos introducidos por músicas más contemporáneas como el dance, del cual la salsa ha tomado muchas cosas para modernizarse y mantenerse siempre viva y presente en todas las discotecas y lugares donde la gente concurre para bailar y divertirse.
Comentarios
Publicar un comentario