La palabra gas fue acuñada por el científico Jan Baptista van Helmont en la primera mitad del siglo XVII, a partir del vocablo latino chaos. Se trata de aquella materia que tiene poca densidad y que, por lo tanto, puede extenderse de manera indefinida.
De la misma forma, está el gas hilarante que se define porque tiene una serie de características o propiedades de tipo anestésico.
Este término, además de todo lo citado, se emplea en una serie de expresiones populares como “a todo gas” con la que se viene a decir que una persona o un vehículo se encuentran funcionando a una gran velocidad.
Cabe destacar, por último, que se conoce como gas a todos aquellos gases que se generan en el aparato digestivo. Las flatulencias son las mezclas gaseosas expulsadas a través del ano que disponen de un sonido y de un olor muy particulares.
Comentarios
Publicar un comentario