Un chiste es un dicho o una ocurrencia graciosa. Puede tratarse de una expresión espontánea o de un dicho o historieta breve que contiene algo que genera risa en sus receptores. El chiste puede ser oral, escrito o gráfico. Por ejemplo: “El abuelo me contó un chiste muy gracioso”, “Siempre se burlan de mí porque no entiendo los chistes”, “A Raúl le causan gracia los chistes verdes”.
Por estas razones, los chistes no sólo sirven para pasar un buen rato, sino que afectan positivamente nuestra salud y la de aquéllos que nos rodean. Sin embargo, resulta curioso que no todas las personas sean capacidad de disfrutarlos; por diversas razones, hay quienes parecen no poder reírse a carcajadas, y esto se percibe en algunas ocasiones como antipatía, a pesar de deberse a cuestiones muy particulares de cada caso, similares a la incapacidad de disfrutar de la comida.
En ocasiones los chistes suponen una agresión o incurren en la discriminación. Los chistes machistas, por ejemplo, alimentan un estereotipo que se burla de las mujeres, pese a que el elemento cómico tenga poco que ver con la realidad.
Muchas veces se utiliza la noción de chiste como sinónimo de broma o gag. Las bromas, sin embargo, son las situaciones cómicas creadas a partir de una persona o una situación reales, mientras que los gags forman parte del humor visual (y no verbal).
El grado de dificultad de algo también puede clasificarse bajo el concepto de chiste. Un chiste, en ese sentido, es algo muy fácil: “Resolver este problema es un chiste”, “Al final, pintar la casa no tiene ningún chiste”.
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