La Real Academia Española (RAE), en su diccionario, reconoce una decena de acepciones del término cabezal. El concepto suele utilizarse con referencia a un cierto sector o pieza de una máquina.
El cabezal de la ducha, por otra parte, es la boquilla que, gracias a sus orificios, permite la distribución del agua en un cierto ángulo. La cantidad de agua que cae sobre la cabeza de la persona que se está duchando, de este modo, depende en parte del cabezal de la ducha. Cuando el agua es dura, el cabezal puede bloquearse por los sedimentos: por eso es importante mantenerlo limpio.
Cabezal, por último, es un concepto que puede usarse como sinónimo de cabecera (la pieza de mobiliario que coloca en la parte de la cama donde se ubican las almohadas) o de cabezada (la estructura de correas de seda o de cuero que se instala en la cabeza de un equino con la finalidad de sostener el bocado).
Comentarios
Publicar un comentario