Con orígenes etimológicos en la lengua árabe, el concepto de almohada se utiliza con referencia al objeto relleno con materiales mullidos que una persona utiliza para apoyar su cabeza mientras está acostada en la cama. Se trata de una especie de almohadón o de colchón de dimensiones reducidas.
Gracias a la almohada, es posible conservar la columna vertebral recta, ya que el espacio que queda en el cuello es rellenado. Quien se acuesta, además, puede relajar los músculos del cuello y de otras regiones corporales debido a que la cabeza descansa sobre la almohada.
Por lo general de forma alargada, las almohadas disponen de un relleno blando (hecho con plumas, fibras o látex), que está protegido por una funda interior. Para cubrir esta funda, se emplea otra que puede contar con cierre o cremallera para que sea posible extraerla.
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