El vocablo del latín tardío concatenatio llegó al castellano como concatenación. El término menciona el acto y el resultado de concatenar: vincular, ensamblar o acoplar distintos elementos.
En un sentido similar, la idea de concatenación se emplea con referencia a la unión de un átomo de carbono a otros átomos del mismo tipo para la formación de cadenas, que pueden ser cíclicas, ramificadas o lineales.
La concatenación, por otra parte, es un recurso retórico que consiste en repetir la palabra final de un verso o de una cláusula al comienzo del verso o de la cláusula siguiente. Por ejemplo: “Admiro tu hermoso rostro / Rostro de mujer libre / Libre como las aves en el bosque”.
El uso del concepto de concatenación en el lenguaje coloquial se relaciona a una sucesión, una seguidilla o una continuidad de acontecimientos o acciones: “El primer gol del equipo rival llegó tras una concatenación de errores defensivos de nuestro conjunto”, “Hoy no podré ir a verte: tengo prevista una concatenación de reuniones que no me dará respiro”, “La Justicia señaló que la concatenación de contratos temporales es ilegal”.
Comentarios
Publicar un comentario